Sónar 2013
Sin saber todavía si me gustan los sintes y poniendo en duda el concepto “remezcla” pisé el Sónar de Día después de 6 años y el de noche por primera vez. Con curiosidad y con la mente bien abierta. Aquí lo que más me gustó, lo que menos y aquellas cosas que más me sorprenden o me irritan.
Viernes día y noche
- La gente que estaba en primera fila durante el concierto de La Bien Querida canalizando todas sus decepciones sentimentales con Arenas Movedizas.
- El “trata de arrancarlo bRUNA”.
- Reafirmar que el 3D marea y poder escuchar a Bat For Lashes en un descanso con la excusa de estar sedienta para abandonar un rato a Kraftwerk.
- Recordar que el primer disco de Two Door Cinema Club tiene una de mis canciones bailables favoritas (Something good can work) a pesar de que la parte de los brindis se la saltaron.
- Get Free de Major Lazer y las bailarinas encima del escenario calentando al personal.
- Marchar de Skrillex sin poder escuchar el tema principal de “Spring Breakers”. La razón, empezar con imágenes de Barcelona y la canción de las olimpiadas. Kitsch del feo.
Sábado día y noche
- La contradicción de haber sol y el ambiente nocturno que creaba Chromatics. Durante el concierto alguien me tiró la cerveza encima, le miré con cara de “pídeme perdón”, me responde con un “déjate la mala leche en casa”. Le hago un cambio y cierro con “y tú te has olvidado la educación”.
- AlunaGeorge empezando con Just a touch y continuar hit tras hit mientras Lucía Etxebarría se apoyaba en la valla con cara de aburrimiento. (Espero esa crónica con sus “muy muy divertido”. Seguro que aquí la cambia por “muy muy mona”. O no, porque el sentido del gusto no lo tiene muy desarrollado).
- Memory of the future de Pet Shop Boys versus el público del concierto inaugural hablando en voz alta todo el rato como quien está en un bar arreglando su vida.
- Un poco de MGMT, Daft Punk, Kavinsky (sin Gosling) y Flat Eric en los visuales de 2manydjs.
- Los outfits estudiados al detalle pero poco cómodos: tacones y chanclas para ellas, camisas arrapadas y oscuras para ellos. Los extra shorts y que, por fin, las mochilas vuelven a estar de moda (adiós a las contracturas).
- La rutina festivalera del vaso de cerveza o cubata con cigarro en la mano. Paso por tu lado, te empujo, te quemo y no pido perdón. (Let’s get out of this country).
- Las cocacolas con limón del pro, los periodistas con bloc de notas apuntando a mano (escalofrío del bueno) y los fotógrafos que silencian el “clic” de la cámara en los concierto de Ólafur Arnalds o Samaris.
En definitiva, el Sónar siempre será el festival barcelonés que más me sorprenda. Voy a poner las piernas en alto y los pies en remojo durante toda la tarde.
Primavera Sound 2013
Lo que más me gustó
- El momento en el que empezó a oscurecer durante el concierto de Vaccines.
- “Elephant” de Tame Impala.
- La complicidad y sensualidad de Jenny y Ben, los bailes de él y las medias de ella. “Nothing better”.
- La elegancia de movimientos de Solange.
- El espectáculo visual de The Knife.
- La nostalgia y las ganas de llorar y gritar mientras Blur repasaba sus clásicos.
- El crowd surfing de Adam Green y su simpatía.
- El temblor de todo el cuerpo gracias a los graves de Roll the Dice.
- Los temas nuevos de Camera Obscura.
- El público coreando “Cumpleaños total” de Los Planetas.
- El “ruido” de My Bloody Valentine.
- El bailarín que se coló entre el público de Hot Chip.
- Pulp y M83 en la sesión de Coco. El confeti.
- Los disfraces de algunos asistentes con bata y laurel.
- Las desvirtualizaciones. Los tweets improvisados y “desde el alma” de la mayoría de nosotros.
- El café de medianoche. Las mil maneras de luchar contra el frío del Polar Sound.
Lo que menos me gustó
- La pérdida de toda magia de “Resolution of one” de Guards.
- La cancelación el día antes de Band Of Horses.
- La cobertura informativa de TV3. El viernes actuó Manel, Manel y Manel.
- El público que no callaba ni estando en primeras filas.
- Los que comen hamburguesas en pleno concierto de Camera Obcura.
- Las canciones de más de 5 minutos de Kurt Vile.
- Los “cracks” de sonido durante el directo de James Blake.
- El frío y viento polar.
- La voz de Melody’s Echo Chamber desafinando a ratos.
- No cerrar la sesión de Coco con “Get Lucky”.
Primavera Club 2012 Barcelona
Lo mejor:
The Vaccines: después de 2 años esperando su directo no me defraudaron. Un setlist compuesto gran parte por las canciones del primer disco con hitazos como “Post Break Up Sex” o “All in white“. No se dejaron mi preferida del segundo “I Always Knew“. El público que disfrutó del concierto no paró de bailar, gritar, saltar y ver la única banda de rock bailable del festival.
Toy: con “Dead and Gone” ya lo dijeron todo. Grupo sobrevalorado o no estuvo a la altura de las expectativas.
Los Planetas: mitad del concierto para dormir a los que no son grandes fans. La otra mitad exaltación con “Alegrías del incendio“, “Reunión en la cumbre“, “Un buen día” y dejarse la voz y el alma con “Pesadilla en el parque de atracciones“.
Triángulo de Amor Bizarro: el nuevo single es tan pegadizo como “De la monarquía a la criptocracia“. Quién no cantó aquello de “no quiero esperar, no puedo”. El sonido no era únicamente ruido y guitarras.
La Bien Querida: todo el disco Ceremonia concentrado. Pudimos hacer eses de amor con las caderas pero esperaba algún tema de los anteriores sin sintetizadores.
Great Lake Swimmers: el toque tranquilo, folkie o como lo quieran llamar. El Arteria supo llenar el vacío de la Sala Apolo con ellos, Cats On Fire y el cambio drástico a The Soft Moon.
El público: la gente que se pone nerviosa por ver a su grupo, los que se abrazan con sus amigos cuando escuchan “el temazo”, los que bailan sin control, los que se saben las canciones, los que te ofrecen su bebida. También los que te ven a lo lejos y atraviesan todo el público para saludarte.
Lo peor:
El Sant Jordi Club: no hay recinto más frío en Barcelona. Carece de personalidad y no es ni será para un Primavera Club donde la filosofía es de clubs, no grandes recintos.
Los precios: 3.50€ una cerveza pequeña y la comida ya ni mirarla.
La seguridad: nunca me habían abierto y remenado el bolso por dentro. Cacheaban a los chicos y nos abrían las puertas de los lavabos. ¿En serio era necesario?
Los medios generalistas: que TV3 el domingo la única mención al Primavera Club sea Antonia Font dice muy poco de este país. No sé si la organización o los grupos no dejaron grabar pero es muy triste siendo un festival organizado desde aquí.
El público: los que no saltaron, ni bailaron, las chicas que sólo posaban y ni miraban al escenario, el exceso de camisas de cuadros y barbas kilométricas y los chicos que sólo se fija en las que posan, en las que no están por la música y en las facilonas de las 4 de la mañana.
Ya no habrá PCBarcelona: culpad a Ana Botella o a quien queráis, que este no es país para la cultura y así lo demostramos no volviendo a repetir el festival ni en Barcelona ni en Madrid.
Conciertos, discos y canciones de 2012
Un concierto es bueno, malo o regular según (bajo mi criterio): la actitud del grupo, la puesta en escena, el sonido, el setlist, el comportamiento del público, la sala, la compañía, el pre-concierto y el post-concierto. Porque un concierto es una experiencia y, por lo tanto, para poder “valorarlo” se suman muchos factores emocionales, musicales y técnicos.
Mejores Conciertos 2012
- Manic Street Preachers (Razz): desde pequeña escuchaba sus canciones en la radio y la ilusión que me hizo ir al concierto fue indescriptible.
- The Vaccines: 2 años esperando su directo para acabar siendo el concierto que más he disfrutado del año. Canciones aceleradas, voz algo forzada del cantante y poses de rockeros para mi exaltación musical máxima.
- Glasvegas (BBK): Porque son escoceses, no esconden su acento y era la primera vez que disfrutaba de su concierto.
- Dum Dum Girls (La 2): Cuando el significado del disco se relaciona con las cosas que te están pasando y no te das cuenta hasta después del concierto.
- Mujeres: (Salamandra) : Pudimos bailar y gritar desenfrenadamente con todo el público. El segundo disco es igual o mejor que el primero y su versión de Kokoshca o la canción “Aquellos ojos” ya no fallan en su setlist.
- M83 (Razz): Porque no me esperaba un directo tan bueno y por toda la gente que conocí aquel día.
- Dry The River (Music Hall): Más “caña que en el disco” y sólo por escuchar Weights & Mesures en directo ya valió la pena. Por eso un mes después repetimos en Razz de madrugada. La intención de la sala al programarlo a altas horas aún no la he descubierto.
- Nacho Vegas (Palau de la Música): Salí de allí y no sabía si quería un abrazo o cortarme las venas.
- The Courteeners (St. Jordi Club): Por ser el grupo que desde hacía años tenía ganas de ver y porque de madrugada pude hablar con Liam, el cantante, a la salida de la sesión de Apolo. Me reconoció, me abrazó y me habló con su querido acento de Manchester. Un sueño. La lástima, un St Jordi vacío y un público que desconocía el grupo.
- We Are Standard (Salamandra, Lets Festival): A veces la música es evasiva y este fue un claro ejemplo.
- Summer Camp (Razz): Ella bajó al público cantando Losing My Mind en acústico y acabó sonriéndome porque veía que me sabía la canción. Inolvidable.
- Beach House y The Rapture (Primavera Sound 2012): sorpresa para mi con los primeros y bailes y saltos con el segundo.
- Standstill (Apolo): Fin de gira de uno de los mejores discos que se hayan hecho aquí.
- La Habitación Roja (Salamandra, Lets Festival): El disco es mil veces mejor en directo y porque acabar con Crónico siempre da buenos resultados. Además fue raro pero el público estaba entregadísimo.
- The Pains of Being Pure at Heart (Becool): Cercanos, ruidosos y una entrada firmada por Kip.
- Blood Red Shoes (Razz 3): uno de los mejores discos del año en directo teniendo en cuenta que el grupo tiene 2 componentes.
- Two Wounded Birds (Salamandra): 20 minutos cortos pero intensos con un grupo con el que hablamos un buen rato y del que al cabo de 2 días supimos que se separaban.
- Father John Misty y NO (Music Hall): iba por ver a los teloneros NO y “el padre” acabó gustándome demasiado. Esos movimientos no se olvidan facilmente.
Discos/EPs/Singles
En contra de toda lista de “mejores discos del año” prefiero referirme a mis favoritos del año, esas canciones, EPs o discos que más he escuchado durante el 2012.
De ahí también he sacado algunos de los discos y EPs que no salvas un par de canciones sino que valen la pena de principio a fin. Las 44 canciones favoritas en una lista Spotify que, como otros años, seguro que se ampliará, ya que todas pertenecen a una pequeña muestra de todo lo que he escuchado durante el año pero seguramente hayan otras muchas que aún desconozca.
¿El criterio? Que me gusten, que las haya escuchado mil veces, que me recuerden a algo, que sean bandas sonoras de anécdotas o vivencias. Los criterios son todo y no son nada.
Kodaline y “All I want”
Kodaline aquí son poco o nada conocidos, de momento, pero en UK ya empiezan a hablar de ellos. Su primer single All I want es una mezcla de Mumford & Sons con algo de Arcade Fire y mil cosas más. Aún así, tienen algo y tocan en el London Calling de Amsterdam.
El videoclip y la letra puede que ayude a que sea himno de posts ajenos en muros de Facebook e indirectas emocionales.
“If you loved me why did you leave me. Take my body. All I want is, all I need is to find somebody”. El EP ya está en Spotify y merece la pena escucharlo. El videoclip del primer single también es bastante peculiar.
Sobrevivir a un sábado en el Bilbao BBK Live
Sin tener fiesta el jueves ni el viernes la pregunta era si valía la pena ir al Bilbao BBK Live el sábado. La respuesta está en la actitud. Sí, valía y valió la pena.
Cogí el primer vuelo de la mañana dirección Bilbao y me metí de lleno en la ruta de los pintxos. Es el valor añadido de los festivales, que haces turismo a la vez que disfrutas de la ciudad, de la música y de sus gentes. Bilbao era un marco incomparable y el festival está situado en uno de los lugares con mejores vistas de la ciudad.
Me encontré a mis amigos que llevaban dos días de conciertos bajo el lema “Mucha música y poca ducha”. Lo peor del festival han sido las facilidades de la organización. En nuestra zona de acampada no había ni duchas ni lavabos y las tiendas estaban montadas en pendiente. Así que tuvimos que dormir inclinados y, sin fuerzas para soportar la ley de la gravedad, acabar haciendo la croqueta dentro de la tienda. El resultado fueron unas agujetas en los sitios más insospechados y pocas horas de sueño.
El sábado empezó con PS I Love You seguido por Eli Paperboy Reed. El ritmo lo marcaron ellos con voz impresionante y la chica tocando la pandereta y moviéndose sin parar. El apunte quisquilloso se lo lleva los pantalones de él que eran más estrechos que unos pitillos de chica y de color azul cielo. Estilismos a parte, dieron un gran directo y al final nos hicieron a todos bailar.
Para mi gusto fue la gran noche escocesa. The View tocaron en el escenario grande con canciones que, para la mayoría, eran temas de esos que escuchas mil veces y no los puedes asociar a ninguna banda. Hits como Tragic Magic o Same Jeans sonaron mientras iba anocheciendo poco a poco en Kobetamendi.
La noche cayó justo para Glasvegas. El primer disco de estos escoceses está entre mi top ten de discos de mi vida. No sé si es porque les empecé a escuchar mientras viví en Glasgow. El enlace emocional ya lo tenían ganado. A pesar de que ya me habían avisado de que sus directos no eran muy potentes tenía mucha confianza en ellos y mucha ilusión. No me defraudaron. La primera, Flowers & Football Tops no sonaba del todo bien, la voz no tenía fuerza y la canción parecía ir a cámara lenta. Poco a poco recuperaron el sonido y la energía y a más de uno nos dejaron con la boca abierta después de Daddy is Gone, Geraldine o S.A.D Light. Tampoco faltó Please Come Back Home, esos temas que no te esperas y que te sacan una sonrisa y casi una lágrima. El momento apoteósico llegó con Go Square Go. Ese fue EL MOMENTO ya que recordaba a los escoceses allá en Glasgow coreando “Here we fucking are” con acento imposible antes de algunos conciertos y fiestas.
Después de la subida vino la bajada con Keane. Es un grupo que si bien los dos primeros singles que publicaron me hicieron relativa gracia, lo que vino después me supo indiferente. Así que hicieron la banda sonora perfecta para la hora de cenar y hacer un cambio de escenario para ver a Enter Shiraki. No entendí nada, supongo que hicieron un gran concierto porque la gente se entregó muchísimo y uno de ellos acabó al final del público cantando y saltando.
Garbage. Lo podría poner en mayúsculas y quizás me quedaba corta. Un grupo mítico de mi infancia-adolescencia. Muy fan de Shirley Manson y del momento en el que ellos siguieron tocando sin darse cuenta de que no había sonido. Alguien les avisó y ella pudo hacer gestos de “te voy a matar” a alguno de los técnicos. Incomprensible que en estos festivales tan grandes hayan estos fallos. En su directo no faltaron hits como Only Happy When It Rains o Stupid Girl y me sorprendió escuchar Why Do You Love Me y no pensar que era una canción tonta como llegué a creer cuando la publicaron. Garbage es rock sexy del bueno y otro de los momentos de un sábado que para muchos no tenía un cartel suficientemente potente.
El último concierto era SUM41. Es decir, las canciones de American Pie. Poca cosa más puedo decir de este grupo. Ahora bien, fans allí tenían, y muchos. Con la batería a punto de agotarse había ganas de la sesión de los Djs de Independance Club y no me defraudaron pero tampoco me sorprendieron. Pude decir cada una de las canciones que pincharon y de ahí a que me etiquetasen como el “shazam en persona”.
Para acabar y rematar el sábado había que quedarse a la sesión de Nasty Mondays. Más rock y más “temarracos” para encantar al personal y llevarnos un buen sabor de boca del Bilbao BBK Live. Y el punto final fue una vez dentro de la tienda, donde una vez en el saco de dormir empezó a llover para gusto de muchos y disgusto de otros pocos.
Un día es insuficiente pero así la experiencia fue más intensa e irrepetible. Cuestión de actitud, buena compañía y ganas, muchas ganas.






